Valera, Diego de

BIOGRAFíA

Diego de Valera (1412-1488) fue un hombre polifacético: traductor, diplomático, embajador, erudito en temas de historia, aficionado a las justas y a la caballería, aventurero curioso y viajero, que alcanzó la fama ya en vida. Procedía de la hidalguía conquense judeoconversa. Su padre fue Alonso Chirino, médico de Enrique III y Juan II. Su hijo Diego, desde muy joven, entró al servicio de Juan II, en 1429 fue nombrado doncel del príncipe Enrique y en 1435 fue armado caballero. Luchó en la expedición a Granada en 1431 como otros los donceles de la corte y en la batalla de la Higueruela.

Su afán de conocimiento y aventura lo llevó a viajar a otros países. Así, estuvo al servicio del rey de Francia, por cuya cultura tenía fascinación, y de Hungría portanto cartas de recomendación de Juan II. En su primer periplo por Europa llevó a cabo una embajadas a Francia, Bohemia, Dacia, Inglaterra y Borgoña. En 1442, volvió a Dinamarca, Inglaterra  y Borgoña. A su vuelta a Castilla, devino el representante visible del partido contra Álvaro de Luna. En 1445 tenía una estrecha privanza con el rey Juan II, pero ninguna simpatía por su hijo, el infante Enrique. El rey, sin embargo, buscando la reconciliación con su hijo se alejó de Valera, desde 1447, en las cortes de Valladolid. Valera se puso al servicio de Álvaro de Estúñiga como ayo de su nieto. Tuvo una estrecha amistad con los Haro y recibió el cargo de corregidor de Palencia. También estuvo al servicio de Medinaceli en Cádiz. Valera apresó a Álvaro de Luna en 1453. Prendiendo de nuevo la guerra civil en el reino, Valera se situó en el partido del Infante Alfonso y luego con Isabel, siendo miembro del Consejo Real.

Como escritor, Valera fue muy prolífico. Posiblemente, fue el autor del segundo capítulo de la Crónica de Juan II del año 1437, pues Diego de Valera adquiere mucha relevancia en dicho pasaje. Su objetivo fue siempre divulgador, didáctico y de defensa del bien público. Sus crónicas son originales porque usaba fuentes documentales con añadidos derivados de su propia experiencia. Argumenta empleando más la historia, las leyes, la moral y la teología, que desde la naciente política. Fue un nostálgico de los valores antiguos clásicos y medievales de la caballería, partidario del buen rey rodeado de consejeros sabios.

Tiene una obra de corte moral en defensa del marqués de Villena, Juan Pacheco. En 1441 escribió Espejo de verdadera nobleza y Defensa de las virtuosas mujeres; en 1462, Ceremonial de príncipes, Preheminencias y cargo de los oficiales de armas, Rieptos y Desafíos y el Tratado de las armas (1458-67) en la que sigue De insignis et armis de Bártolo de Sassoferrato y, por tanto, en la que distingue entre nobleza teologal, natural  y civil; en 1475, Doctrinal de príncipes, dedicado al rey Fernando y la Crónica de los reyes católicos; en 1482, la Crónica abreviada por encargo de la reina y Memorial de diversas hazañas.

BIBILIOGRAFÍA

Acorssi, Federica, Estudio del Espejo de verdadera nobleza de Diego de Valera con edición crítica de la obra, Tesis doctoral, Universidad de Pisa, 2011.

Penna, Mario (ed. y estudio preliminar), Prosistas castellanos del siglo XV, vol.I, Biblioteca de Autores españoles, vol.116, Madrid, Ediciones Atlas, 1959, pp. XCIX-CXV.