TÉRMINO

Secreto

EXPRESIÓN ORIGINAL

secreto

TÉRMINOS RELACIONADOS

ÍNDICE TEMÁTICO

CITAS (en las que aparece)

El juicio de aquesto es sólo de nuestro Señor, que sabe lo secreto

CITA TEXTUAL

“El juicio de aquesto es sólo de nuestro Señor, que sabe lo secreto de los coraçones a Él solo pertenexce, que nos no podemos judgar salvo de las obras que de cada uno veemos… E quien judga coraçon ageno, no lo judga salvo por la maldat o bondat que en el suyo vee; ca el malo todos piensa ser tales y el bueno no piensa que ay ningun malo fasta que lo vee proprueva…” (p.59).

TRADUCCIÓN DE LA CITA

COMENTARIOS A LA CITA

Valera está hablando de que es erróneo defender que todas las mujeres son adúlteras de pensamiento, pues sobre el pensamiento no podemos saber, solo de las obras. La obra está en línea absoluta con los debates canónicos desde el XIII sobre el fuero interno como un área sobre la que la Iglesia no puede juzgar (lo secreto versus lo manifiesto), que en el XV se traduce en el debate sobre si se debe entrar a desvelar el corazón de los fieles o de los herejes. Muy interesante la idea agustiniana de que desde el corazón propio es desde el que se juzga el corazón ajeno, idea idéntica en el «Enseñamiento del corazón» donde compara el corazón con un molde de metal. La idea es una amenaza directa a las pretensiones inquisitoriales, máxime con el uso de la tortura.

OBRAS (en las que aparece)

AUTOR

FECHA

1441

COMENTARIO DE LA OBRA

Este breve tratado fue escrito hacia 1441 en el marco de la querella en torno a las mujeres. En él se refutan cuatro afirmaciones de Ovidio sobre las mujeres: 1) la mujer es mala, 2) las mujeres, que son débiles, no pueden resistir las tentaciones de la carne y lo hacen menos aún que los hombres, 3) todas las mujeres son adúlteras, al menos, en el pensamiento y 4) ya no quedan mujeres virtuosas. Es importante recordar que "El Corbacho" de Martínez de Toledo se escribe en 1438, es decir, 3 años antes, y que parece que Diego de Valera lo conoce, así como conoce las obras de Boccaccio. El autor es consciente de que entra en un debate candente y lo hace de la mano de la reina María de Aragón, quien le encarga la obra y a quien está dedicada. El tratado solo tiene ocho páginas, completadas con numerosas notas del propio autor que ocupan el doble de espacio para aclarar los términos de lo que ha contado en su tratado sobre estos cuatro puntos. Valera afirma que quienes siguen y utilizan a Ovidio son hombres “maldicientes”. El tratado acepta la idea de la debilidad y naturaleza secundaria de las mujeres con respecto de los hombres, pero, por lo mismo, considera que ellas consiguen superar más tentaciones y otros obstáculos para ser virtuosas. El prestigio, honor y fama de las mujeres se centra en varios aspectos todos articulados alrededor de una concepción fuertemente patriarcal: su virginidad, su amor al marido, su fidelidad (frente al adulterio) y su castidad. Solo en una segunda posición aparecen como virtudes importantes de las mujeres: su discreción y buen gobierno.

EDICIÓN

Tratado en defensa de virtuossas mugeres, PENNA, Mario (ed. y estudio preliminar), Prosistas castellanos del siglo XV, vol.I, Biblioteca de Autores españoles, vol.116, Madrid, Ediciones Atlas, 1959. pp.55-75

BIBLIOGRAFÍA

Accorsi, Federica, "Los manuscritos de la Defensa de virtuosas mujeres de Diego de Valera" Revista de Literatura Medieval, 21 (2009), pp. 251–308. Vargas Martínez, Ana, "Diego de Valera y la Querella de las Mujeres contra la nueva "secta" de misóginos", Cartaphilus: revista de investigación y crítica estética, 19 (2021), Voces masculinas en la Querelle des Femmes, Mercedes Arriaga Flórez (coord), pp. 406-422.